Boca quedó a un paso de la clasificación con otro triunfo

El Xeneize derrotó a Guaraní por 3-1 y se mantuvo con puntaje perfecto en el Grupo 2. Palermo, Palacio y Riquelme, de penal, marcaron para el local, mientras que el descuento lo hizo Paniagua.



Boca consiguió su cuarta victoria en igual cantidad de presentaciones en el Grupo 2 de la Copa Libertadores de América y quedó a un paso de avanzar a los octavos de final. Sin esforzarse demasiado, en la Bombonera, superó a Guaraní de Paraguay por 3-1 y, de esta manera, se mantuvo como el único que equipo que no ha resignado puntos en lo que va del torneo.

Boca comenzó el partido con mucha tranquilidad y Guaraní aprovechó para manejarle la pelota en los primeros minutos. Fabbro, ex Xeneize, se hacía el dueño del equipo paraguayo, que al minuto, con un remate de Paniagua en el travesaño (sería anulado por una supuesta mano), avisaba que no llegaba a la Bombonera a colgarse del travesaño.

No aparecía Riquelme, Gaitán tampoco gravitaba por la izquierda, pero Palacio y Palermo, pese a no tener mucho contacto con el balón, siempre daban la impresión de que podían complicar en el cualquier momento a los paraguayos. La primera del local recién llegó a los 14m, con un remate del Loco que rechazó con dificultad el arquero Silva y Roncaglia desperdició el rebote.

Boca jugaba como sabiendo que en cualquier momento iba a lastimar… y eso ocurrió. A los 33m Palacio desbordó por la derecha y Palermo la empujó por el medio, y luego fue el bahiense quien aprovechó una asistencia de Riquelme. En tres minutos el resultado ya tenía el líder del Grupo 2 arriba por dos goles.

La diferencia era exagerada, ya que ni siquiera el equipo argentino había hecho mejor las cosas que el paraguayo. Y, en el final, Guaraní consiguió achicar la desventaja con una gran maniobra individual de Paniagua, quien se metió entre los centrales, eludió a Abbondandieri y tocó la pelota a la red.

Todo fue de Boca en el inicio del complemento y el principal protagonista en esos primeros instantes fue Riquelme, quien hizo revolcar en un par de oportunidades al arquero Silva. También lo tuvo Gaitán, quien sacó una muy buena volea que pasó cerca travesaño. Guaraní ya no tenía la pelota, no inquietaba a Abbondanzieri y dependía únicamente de la habilidad de Fabbro.

El Xeneize jugaba siempre al mismo ritmo y si bien no sufría en su arco se mantenía el interrogante en el encuentro porque la diferencia era de un solo tanto. Riquelme encontró su lugar en el sector izquierdo, pero la suba de su nivel coincidió con la merma del rendimiento de Palermo y Palacio, quienes serían reemplazados por Mouche y Figueroa. Además, Gracián ingresó por Gaitán.

Finalmente, Boca liquidó el partido y fue gracias a un horror del árbitro peruano Rivera, quien vio una mano intencional en una pifia del defensor Filippini. Riquelme no desaprovechó el regalito, se la picó a Silva, selló el resultado en la Bombonera y el equipo de Ischia quedó a un paso de la clasificación a los octavos de final.

fuente: http://www.tycsports.com/global/not_detail.php?id=48503