Ganó Boca y quedó tercero!!!!!

Le ganó 4-3 por penales y se quedó con el tercer puesto de la Audi Cup, en Munich. En los 90 minutos había terminado 1-1 con goles de Thiago Silva y Viatri, sobre la hora. Ahora Bayern Munich y Manchester United definen el título.


LA PREVIA EN MUNICH. El Pocho Insúa también se lleva las miradas de la platea femenina en Alemania.


LA PREVIA EN MUNICH. Palermo atrae las miradas de hinchas propios y ajenos.


LA PREVIA EN MUNICH. Un chico le acerca a Riquelme su foto con la camiseta albiceleste.


LA PREVIA EN MUNICH. El brasileño Ronaldinho saluda a la gente que espera por los jugadores.


LA PREVIA EN MUNICH. Riquelme firma autógrafos antes del partido con Milan.


SALIDA. Viatri pisa el césped del Allianz Arena para jugar de titular contra el Milan.


LOS FANATICOS DEL COCO. Basile firma autógrafos en el estadio, justo antes del pitazo inicial.


MARCA. El uruguayo Gunino, en su debut, se tira para quitarle la pelota a Ambrosini.


PRESION. Ronaldinho sigue de cerca al Pochi Chávez.


DOMINIO. El brasileño Ronaldinho mantiene la pelota a pesar de la marca de Boca.



No era un partido más para Boca. A pesar de ser el segundo amistoso de la gira, de ser por el tercer puesto de la Copa Audi que se disputa en el Allianz Arena de Munich, Alemania y de la iniciativa de Alfio Basile de poner a casi todos los suplentes... Boca se enfrentaba con el Milan, aquel rival de la final del Mundial de Clubes 2007.

Abbondanzieri fue el único de los peso pesados que estuvo desde el arranque, y junto con Juan Forlin los dos titulares que repitió el Coco con respecto al duelo de ayer con el Manchester United. Después, la oportunidad para aquéllos que pelearán por un lugar entre los once. El uruguayo Adrián Gunino debutó en el lateral derecho. Sauro y Paletta fueron los centrales, y Krupoviesa marcó la punta izquierda. Chávez, Forlín, Marino y Gaitán, en el medio. Viatri y Mouche adelante.

Boca tuvo un primer tiempo aceptable. Controló al Milan, manejó la pelota y se paró en campo rival, como protagonista. A pesar de Gattuso, Ambrosini, Ronaldinho y Pato. Pero Viatri no pesó en el área, Mouche desbordó una sola vez, a los 22, después de un gran cambio de frente de Gaitán. Y se probó poco desde afuera del área, aunque sobraban los espacios para rematar desde la media distancia.

En un partido lento, Boca desaceleró y en el ritmo pausado que propuso el Milan, el juego cambió de dueño. Con muy poquito, el equipo italiano se puso en ventaja a los 26, casi sin atacar. Ronaldinho ejecutó un tiro de esquina desde la derecha, rechazó Krupoviesa. El rebote fue para Gattuso que habilitó de primera a Borrielo en el área, sobre la izquierda. El delantero metió el centro de zurda a ras del piso, y llegó el central Thiago Silva para empujar de zurda al gol y poner el 1-0. Después se hizo aburrido, aunque Boca pudo empatar con un zurdazo de Krupoviesa ante un quedo de la defensa del Milan. Pero el arquero Storari reaccionó y despejó el peligro con un manotazo.

El segundo tiempo pareció un entrenamiento. Para los dos. Por la poca velocidad, por las imprecisiones, por las pocas llegadas a los arcos, por la falta de compromiso para ir a cada pelota, por la falta de hambre y de motivación. Además, los cambios sin límite contribuyeron para que todo sea más lento. Basile, de movida, puso a Medel, Battaglia e Insúa (Chávez, Forlín y Marino, afuera). Con el ingreso de Pocho Boca tuvo más movilidad. Pero fue a los 17, cuando entró Riquelme en lugar de Gaitán, que el equipo del Coco encontró su mejor funcionamiento.

El Milan complicó con un par de pases de Ronaldinho a espaldas de los centrales para el pique de Pato. Pero Abbondanzieri estuvo atento en la primera para salir rápido y despejar y Paletta salvó sobre la línea la segunda. Boca tenía la pelota, pero no podía entrarle al Milan.

Un cabezazo de Viatri a los 22 anunciaba lo que iba a venir. En esa oportunidad Storari se quedó con el balón. Pero poco pudo hacer a los 41, desborde y centro de Insúa por izquierda, Viatri por el segundo palo, la cruzó con un frentazo y 1-1. Lo que Boca había buscado con los cambios, con la intención de jugar por el piso de Riquelme e Insúa, apareció por arriba, cuando Palermo también estaba en la cancha. Con el empate, argentinos e italianos definieron por penales el tercer puesto de la Copa Audi. Y allí fue el Pato Abbondanzieri el gran destacado.

Abrió Palermo con un zurdazo abajo contra el palo derecho de Storari, Ronaldinho igualó, Riquelme la picó con toda su clase y 2-1 en la definición. Abbondanzieri, como en 2003 en Japón, se lo atajó a Pirlo con un manotazo sobre su palo izquierdo, pero después Insúa no pudo con Storari. Jankulovsky, Battaglia, Thiago Silva y Viatri no fallaron. Pato y Pato se vieron las caras, el del Milan pateó abajo, cruzado y el de Boca adivinó para sellar la serie por 4-3 para los del Coco Basile. Un premio merecido para un equipo que siempre busco y nunca bajó los brazos ante uno de los clubes más poderosos del mundo.


Fuente: Clarín.com